Milán: Día 0

Es viernes por la tarde.

Salimos de trabajar y corriendo vamos al aeropuerto de Londres.

Este fin de semana será diferente. Milan nos espera.. y nosotros a ella! Tenemos muchas ganas de hacer esta escapadita, conocer nuevos lugares, descubrir sabores diferentes, practicar mi nivel A2 de italiano – ¿seré capaz de pedir el desayuno? – ver a unos amigos italianos,  echar fotos, perdernos, y todo lo que conlleva salir de casa con una maleta, una cámara de fotos, billetes de avión y tu pasaporte 🙂

Situada en la región de Lombardía, Milán, o Milano en italiano,  es la segunda ciudad más poblada de Italia, por detrás de Roma. Allá vamos!


Malpensa Shuttle

Es viernes por la noche y acabamos de llegar al aeropuerto de Malpensa, el aeropuerto internacional más cercano a Milán (47 km) Desde el aeropuerto de Malpensa hay unos shuttle buses directos que te llevan al centro de Milán (Estación de tren Milano Centrale) en unos 50 minutos, Malpensa Shuttle.

Desde nuestro punto de vista  el autobús es la opción más económica y rápida. También hay trenes, pero salen de la terminal 1, por lo que si llegas a otra terminal tendrás que coger un bus para llegar a la terminal 1. Un poco coñazo. Más sencillo y directo es coger el autobús en la terminal que llegues e ir directos al centro. Ahorramos tiempo y dinero.

El precio es de 10 € por un trayecto o 16€ ida y vuelta (Precio a octubre 2016). Los tickets lo podéis comprar online aquí. O si lo prefieres lo puedes sacar una vez llegues al aeropuerto. Sin embargo, para ir más rápidos mejor tenerlos con antelación y así no perdemos tiempo en la cola, ¿no?


Paradiso Hotel

El alojamiento en Milán es carísimo. Encontrar balanza entre calidad, localización y servicios es bastante difícil si vamos con un presupuesto limitado. El hotel que elegimos fue el el Paradiso Hotel. Dos noches en este hotel con desayuno nos costó 138€.

Aunque a priori parecía ser un hotel de dos estrellas yo más bien lo hubiera catalogado como un hostal. Un hostal normalito, sencillo. No el mejor, pero tampoco el peor.

Lo mejor: La localización. Minutos andando desde Milano Centrale. Importante porque era el punto donde llegaba y salía el autobús del aeropuerto.

Lo peor: Desde nuestra opinión la cama estaba un poco dura y el desayuno era básico y limitado.

Cuando llegamos al hotel es ya un poco tarde. Es hora de dormir y poner los despertadores temprano para aprovechar el sábado.